lunes, 9 de abril de 2018

Recicla tu mundo

6 años y 3 meses han pasado como si nada desde que escribiera mi última entrada en este espacio. Mi intuición femenina, o sentido común, todo depende de lo poético que te sientas al pensarlo, me dice que nadie lo ha echado de menos, ni siquiera yo (creo que eso es lo más triste de todo el asunto), única interesada en mantener esta sana costumbre de ordenar mis ideas más íntimas en palabras mas o menos acertadas. Terapia auto-impuesta que me obliga a reflexionar aspectos que mi acomodada, relajada y aveces perezosa mente se niega a enfrentar. Soy vaga hasta para pensar. Resulta mucho mas interesante y satisfactorio darle vueltas a tareas, o listas de estas, con un principio y un fin mas o menos cercano, y una gratificación emocional mucho mas placentera que darle vueltas al número 42 (referencia a "Guía del autoestopista galáctico").

Volviendo al presente, mi vida es completamente distinta de la de aquella chica recién emancipada y con grandes sueños; yo misma soy muy diferente. Haciendo cuentas, acumulo muchas más experiencias en mi haber; muchas buenas (gracias a Dios), algunas malas (pero es que pesan tanto...). Han ido cambiando mi apariencia y forma como proyectiles que alcanzan de manera fortuita la superficie de una luna perdida en alguna galaxia oscura y lejana; por dentro y por fuera.

He viajado un poquito (menos de lo que me gustaría y más de lo que a mi bolsillo desearía), he conocido gente nueva y menos nueva, me he enamorado un buen puñado de veces (también de personas), me he dejado llevar por la corriente y también he nadado contra ella, he intentado ser fiel a mis principios y también me los he pasado por el forro en alguna ocasión, me han decepcionado, mucho, por ingenua (que mal le sienta a una saberse un poquito mas tonta, y un poquito mas sabia por ello) y por buena. He visto muchas series y películas cuyos argumentos y anécdotas ocupan un espacio muy valiosos (y tristemente desaprovechado) en mi cabeza. He aprendido, algo (espero). Y muchas cosas mas que ahora prefiero no mentar, pero estoy convencida de que saldrán a la luz en el momento más insospechado (aviso a los amantes de lo escabroso).


Pero aquí estoy, dispuesta a empezar de nuevo con mis desvaríos. Creo que me sentaba bien. No es una catarsis, mas bien es una válvula de regulación de verborrea. Esperemos que funcione.

1 comentario:

Andrómeda dijo...

Yo sí lo he echado de menos :-).